domingo, 12 de abril de 2009

VUELTA A CASA


Todavía me encuentro un poco colgada, todavía escuchando el rumor del mar que me ha acompañado durante algunos días.
Lo bueno de marcharte por un tiempo es volver y encontrarte con tu casa, con los seres queridos de los que te has separado, con tu perro...Pero luego viene otra vez la rutina, el trabajo, los problemas que has dejado colgados del perchero antes de salir.
Se estaba muy bien en el Sur. La primavera más adelantada y una tierra cálida y familiar, con unas gentes que se pasan el día en la calle, tomando vinos y charlando, que no parecen tomarse casi nada en serio, ni siquiera la Semana Santa. Pasear al lado del mar, sentarse en la arena es todo un espectáculo. Ver a los niños jugando a ser niños, inventando formas de divertirse con lo que encontraban a mano. Asistir al desfile de seres humanos de todas las edades, étnias y fisonomías más diversas te libera de toda clase de complejos. Acercarse a conocer pueblos blancos acostados sobre las montañas, repletos de flores en sus paredes encaladas, de árboles exóticos y calles empinadas cuya luz al mediodía es una promesa de alegría para el visitante, una experiencia inolvidable.
He vuelto a encontrarme con el mar. Me he entretenido escuchando su monólogo milenario, su relato ambiguo que acerca y aleja a las dos orillas. Me ha contado su historia antigua de hombres que arriesgaron su vida por llegar al otro lado, por recoger sus frutos, o sus tesoros escondidos. En sus costuras pespunteadas de encaje, están escritas historias de naufragios, de sueños rotos, de castillos en la arena que realizaron niños de todas las épocas. He visto la Luna llena de Jueves Santo bañándose cómoda en unas aguas tranquilas, y me he sentido en paz.
He pasado buenos días disfrutando de cada mommento, como si la vida se me pudiera acabar en cualquier instante. Y aquí estoy de nuevo con mis recuerdos.

24 comentarios:

Luis Antonio dijo...

Gracias por compartir con nosotros esos bellos recuerdos. Sabes trasmitirlos y eso facilita que los hagamos y sintamos nuestros. Ahora, vuelta a la rutina, pero sin renunciar a combatirla aun a costa de correr un cierto riesgo...
Nos seguimos comunicando, Cristal.
Un gran abrazo de acogida

cristal dijo...

Gracias a ti, Luís. Nadie como tú para dar un mensaje de bienvenida. Me alegra haberte transmitido energía positiva, espero poder seguir haciéndolo muchas veces más. Un beso grande.

izara dijo...

Bienvenida a esta otra casa Cristal.
Me alegra mucho, tu relacion con el mar, la mia es muy parecida.
Espero que lo bueno del descanso, dure y te reconforte.
Tambien el cielo, las nubes, el sol, el mar y su oleaje son alimento que nos impulsa hacia adelante.
Un abrazo.
Izara.

cristal dijo...

Sí, Izara, a falta de mar siempre nos queda el cielo. Las nubes bien podrían ser las olas y además están los árboles. Estamos afortunadamente rodeados de belleza, solamente hace falta detenerse a contemplarla. Y además es gratis. Gracias por tus palabras, siempre me animan. Un abrazo fuerte.

Andrea dijo...

Bueno, parece que has pasado unos días relajados y felices recorriendo calles, visitando pueblos y disfrutando del mar, que envidia (sana desde luego). Me apetecía irme unos días pero no ha podido ser esta vez, aunque leerte me ha transportado un poco a esos lugares tan bonitos que mencionas, gracias por compartirlos. Un beso enorme Cristal, me alegra que estés de vuelta.

cristal dijo...

Siento que no hayas podido realizar tus deseos, Andrea, y me alegra haberte acercado con mis palabras a esos lugares mágicos que, aunque parezca mentira existen. Gracias por tu cálida acogida. Un beso enorme para ti.

Caco dijo...

Creo saber que se siente... a mi me suele pasar que siento contradicciones cuando vuelvo al mundo cotidiano, por una parte estan los seres queridos y por otra es volver a la rutina como dices, a pesar de extrañar a quienes quiero muchas veces preferiria seguir en el lapsus, lo cual me hace sentir mal...

buen retorno!

saludos!

pensamientos dijo...

Te vas de vacaciones y vuelves mas cansada pensando en el trabajo que ya está por empezar!trata de disfrutar los días que te quedan de estas vacaciones!!besos

Elisa dijo...

Mujer, la vida no se va acabar....eh!!!!! me alegro que estes de vuelta, un bonito análisis de encuentro con el mar.

TitoCarlos dijo...

Este año no he ido al sur, con lo que tengo una deuda conmigo mismo.
Has hecho que añore ese viaje. Gracias por compartirlo.
(Por cierto me ha sorprendido el agradecimiento que has colocado)
Un beso,

BRILLI-BRILLI dijo...

Que envidia..estas fiestas me ha tocado trabajar.Y que ganas tengo de disfrutar relajadamente de unas vacaciones en tierras de Cadiz.
Que no sea muy dura la vuelta a la rutina.
Besos

cristal dijo...

Cuando uno viaja, parece que el tiempo se dilata, se vive todo con más intensidad, además en vacaciones tenemos la libertad de organizar el día a nuestro antojo, y no en torno al trabajo. Lo bueno es que, enseguida nos acostumbramos a nuestra vida anterior, que de alguna manera también nos hace valorar más el tiempo libre. Saludos también para ti, Caco

cristal dijo...

Bienvenido a esta casa, Pensamientos,gracias por tu comentario y sí, voy a intentar disfrutar hasta el último segundo.Un beso.

cristal dijo...

Me alegra que te haya gustado, Elisa. Gracias por tu mensaje de bienvenida. Besitos

cristal dijo...

Me alegra que hayas revivido ese viaje al sur a través de mi relato. Lo del agradecimiento ha sido un malentendido que ya he podido corregir, pensé que la iniciativa era tuya y no de Kuoremio. Siento mucho la confusión que te ha causado. Un abrazo.

cristal dijo...

Procuraremos adaptarnos lo mejor posible. Siento que no hayas podido disfrutar de vacaciones estos días. Un abrazo fuerte, Brilli.

corsario sin patente dijo...

Qué fácil es sentir el cálido sur descrito de forma tan magistral.

Me alegro de que hayas disfrutado de esas vacaciones.

Un saludo.

cristal dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Corsario. Te lo agradezco especialmente en un momento en que me encuentro un poco desanimada con el blog. Me apetecía compartir con vosotros las sensaciones de unos días plácidos, llenos de sensaciones positivas que me alegra haberte podido transmitir. Un abrazo fuerte.

Gamar dijo...

Ahora quisiera otra entrada con más detalles de esas vacaciones para los que, como yo, no pudimos salir este año.
Besos desde muy lejos

cristal00k dijo...

Los que vivimos al ladito del mar, a veces, olvidamos todo eso... Mañana saldré a dar una vuelta con tu mirada Tocaya.
Besos marítimos.

cristal dijo...

Siento mucho que no pudieras disfrutar de vacaciones, Gamar. Sólo deseaba compartir sensaciones positivas que hacía mucho tiempo no experimentaba. Esos días han sido un paréntesis, una inyección de optimismo en una época bastante difícil de mi vida. Otro abrazo fuerte desde muy lejos.

cristal dijo...

Los que vivís al lado del mar, no sabéis la sana envidia que me dais. Siempre he soñado con vivir al lado del mar, quizá algún día...Besitos Tocaya.

Fermín Gámez dijo...

Es verdad que en el Sur ni siquiera a veces se toma uno en serio la Semana Santa.

cristal dijo...

Esa es la impresión que he sacado después de ver cómo se lo montan en las procesiones. En el sur la calle siempre es una fiesta. Saludos, Fermín