sábado, 6 de junio de 2009

EL IMPERIO DE LA LUZ


Hace unos días leí un artículo sobre la inauguración en Bruselas del museo que Rene Magritte debería haber tenido hace tiempo. Magritte es uno de mis pintores preferidos, hasta el punto de que hace unos años realicé un viaje a los Paises Bajos y visité Bruselas con el deseo de visitar su maravillosa Plaza y poder disfrutar de la contemplación de la obra de este pintor extraordinario.
El artículo vino a recordarme que su vida no fue nada fácil. Tuvo que enfrentarse al dolor inmenso de encontrar el cadáver de su madre, que se había quitado la vida, cuando él era apenas un muchacho. Sin embargo sus cuadros, bajo mi punto de vista, no transmiten angustia, sino una belleza inquietante, a medio camino entre la realidad y el sueño, que no te deja en modo alguno indiferente.

De entre toda su obra, mi cuadro predilecto es "El imperio de la luz". Nunca olvidaré el impacto que me causó la primera vez que lo descubrí en un libro de arte que todavía conservo. Creo que si la naturaleza me hubiese concedido algún talento para la pintura, quizá habría pintado un cuadro así.

La protagonista absoluta del lienzo, es la luz. La serenidad de ese cielo turquesa salpicado de nubes, contrastan magistralmente con la oscuridad de las siluetas recortadas de espaldas a él, y producen una extraña sensación de irrealidad. Y ese árbol que asciende contra las llamas de un atardecer, apenas dibujado detrás de los cristales y sobre el reflejo en el lago, es la encarnación de la quietud serena de la tarde que se va, o del amanecer que llega. Las contraventanas cerradas guardan el sueño de los que duermen y los mantienen a salvo de ese incendio que se presiente a través de las sombras. Y en el centro el farol. Parece un centinela que vela atentamente el relevo del día a la noche. Negro sobre azul y rojo, verde y violeta. Instante mágico en el que la vida se suspende. Pura belleza.

32 comentarios:

Andrea dijo...

Has hecho una descripción tan bonita y especial del cuadro que has logrado transmitirme perfectamente tu admiración por el artista. Preciosos, Cristal, el cuadro y el texto. Un beso enorme!

Luis Antonio dijo...

Este cuadro sin la farola no sería mas que una sombra débilmente iluminada por la luna. Aunque solitaria, rompe la oscuridad y nos permite ver la puerta de entrada, la fachada y el suave reflejo en el estanque.

La farola es el alma de este bello cuadro, ¿no crees?

Un abrazo. Cristal

Luis Antonio dijo...

He dicho "por la luna" pensando en la oscuridad de la casa y del entorno, pero volviendo al cuadro, observo que es el sol el que aún debe estar en el horizonte... Choca que la luz solar no se haga más palpable en la casa y en su entorno...Pero si así fuera, la farola estaría apagada y nos quitaría su encanto...Me he liado un poco, ¿verdad?

carlota. dijo...

Precioso el cuadro, al describirlo como tú lo has hecho es una verdadera maravilla .


Besos .

Caco dijo...

Compartimos la admiración y contemplación de las obras de Magritte. Son tremendamente hermosas y llenas de simbolismos, sin duda el mayor exponente del surrealismo conceptual.
Admiro su expresión estética, como todo el cuestionamiento y la crítica que plasman algunas de sus obras.

Saludos, beso y abrazo!

maracuyá dijo...

Cristal.
Precioso el cuadro, tu descripción y las palabras que expresan tu impresión al verlo por primera vez.

Compartimos también este gusto, algo habíamos hablado. Magritte y su yuxtaposición de lo visible y lo invisible, de la imagen y el pensamiento. Todos los conceptos que expresa su pintura y que tan bien plasma en "Esto no es una pipa".

Me da un poquito de envidia que hayas podido contemplar su obra y visitar su plaza. Pero me alegro mucho, de verdad, que lo hiciste.
Tiene que haber sido impresionante la experiencia.

Un placer esta entrada. Pura belleza, gracias Cristal.

Un beso, para vos.

Isabel dijo...

Esta claro que te encanta, has hecho una descripcion magnifica. Un beso

Dr.Krapp dijo...

Pura belleza es tu magnífico comentario que revela una enorme sensibilidad para el arte. Por ejemplo el de ese maestro de la atemporalidad y la belleza que se niega a marchitarse llamado Magritte

cristal00k dijo...

A mi también me encanta Magritte. Perfecto ejemplo de "Realismo mágico" en imágenes.
Estoy de acuerdo con Luis A. sin el farol, se quedaría sólo en realismo.
Un beso Cristal.

Fermín Gámez dijo...

Coincido contigo en el gusto por el cuadro. Es magnífico.
No sólo lo protagoniza la luz, sino la belleza, en absoluto.

cristal dijo...

Me alegro de haberte podido transmitir las sensaciones que me produce este maravilloso cuadro, que nunca dejará de sorprendernos por su belleza. Otro beso enorme para ti.

cristal dijo...

Estoy de acuerdo, la farola centra la visión del cuadro y resalta aún más su ambigüedad. El contraste entre la claridad del cielo, y la oscuridad del resto de las figuras, es lo que hace única a esta obra de arte, en la que no podemos precisar en qué momento del día se ha realizado. Otro abrazo para ti, Luís.

cristal dijo...

Me alegra mucho que te haya gustado, Carlota. Un beso.

cristal dijo...

Me alegra mucho que te haya gustado, Carlota. Un beso.

cristal dijo...

Me complace compartir contigo, Caco, esa admiración por Magritte. Es lo maravilloso del arte, que puede unir sensibilidades, pero también sugerir sensaciones diferentes. Un abrazo grande.

cristal dijo...

No cabe duda de que la vieja Europa guarda tesoros culturales extraordinarios, pero America ofrece también sus maravillas que espero algún día poder conocer. De tu continente sólo conozco Cuba, pero me gustaría tanto conocer otros países, que no sé si me llegará la vida y el dinero para poder realizar mis deseos. Me atraen especialmente Argentina, Chile, México, Brasil, Costa Rica... Me alegra que hayas disfrutado con esta entrada. Seguiremos compartiendo gustos y aficiones. Gracias a ti por la visita. Un abrazo grande.

cristal dijo...

Hola Isabel. Se nota mucho, ¿verdad? Me apetecía compartir con vosotros esa pasión. Un beso.

cristal dijo...

Pienso que el arte es la mejor expresión de aquello que llamamos humanidad. La belleza es una de mis obsesiones, y junto con el amor, dos de las razones que hacen que la vida valga la pena. Gracias por tus palabras, Dr. Krapp.

cristal dijo...

Estoy contenta y sorprendida de que coincidamos tantos en nuestros gustos. Es una alegría asomarse a esta ventana y comprobar que haya tanta complicidad entre nosotros. Me llena de alegría. Un abrazo fuerte, Tocaya.

cristal dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Fermín, la belleza de este cuadro es la protagonista. Saludos.

borraeso dijo...

A mi me recuerda a esas casas grandes que rodeadas de espesa vegetación, aún siendo de día, quedan oscurecidas al hacerles una foto... Creo que es la farola encendida lo que hace a este cuadro tan especial...

No entiendo nada de pintura pero sí entiendo la belleza cuando la veo, cuando la leo... Me encantó tu descripción!

Un beso.

Fermín Gámez dijo...

Hay otra cosa que has dicho en los comentarios y que dice mucho. Una obra de arte nunca deja de sorprendernos. Ahí radica y reside el verdadero arte.

cristal dijo...

Afortunadamente la belleza nos rodea por todas partes y la podemos encontrar y disfrutar si tenemos la sensibilidad suficiente para dejarnos sorprender. Además la mayor parte de las veces es gratis. Gracias por tu visita, amiga Borraeso. Un beso.

cristal dijo...

Quizá esa pueda ser alguna de las características de una obra de Arte, que no puede con ella el paso del tiempo, que siempre habrá unos ojos que se admiren al contemplarla, como si fuera la primera vez. Saludos, Fermín.

Elisa dijo...

Pues no lo conocía y ha sido una auténtica sorpresa encontrarme con una pintura así. Es inquietante, y desde luego que la luz que proyecta es mostruosamente impactante. Tengo la quietud de pensar qué estará sucediendo en esa casa? por qué hay tanta sombra cuando el cielo está despejado?

Es increible. Gracias por este nuevo descubrimiento (uno más ;)
Has hecho una espectacular descripción e interpretación del cuadro, una lástima no haber sido consciente de esto el día que yo también visité aquella plaza...
besos fuertes y feliz semana!

cristal dijo...

Siempre he tenido debilidad por Magritte, Elisa. Para mí toda su obra posee un magnetismo y una ambigúedad que te hace plantearte más de una pregunta. Como la que tú te has hecho al pensar qué estará pasando en la casa, o de dónde proviene esa luz. El Arte para mí tiene que ver con esas sensaciones, esas preguntas y esa emoción que te llena cuando lo contemplas. Gracias por tu comentario, preciosa. Besitos.

Antón Abad dijo...

Es verdad que tiene mucho encanto esta pintura; un fotógrafo tendría que hacer muchas fotos atendiendo a las distintas luces y fundirlas luego con las maravillosas herramientas digitales de las que disponemos hoy en día. Al parecer, Magritte fue un delicioso precursor del Potoshop.

cristal dijo...

En efecto. El estudio sobre la luz que hace Magritte en este cuadro es magistral y no tiene nada que envidiarle a la fotografía. De hecho la primera impresión que produce el cuadro es que parece una fotografía. Gracias por la visita Antón Abad. Saludos.

Margot dijo...

La descripción de las luces, de las tonalidades y colores, es sensiblidad. Hay quienes omiten mientras otr@s realzan la obra... cuestión de sensibilidad, y tú la tienes. Me ha encantado tu escrito.

Parece mentira como un solo objeto puede dar tanta vida a un cuadro, así como su ausencia restarla...

Un beso grande.

cristal dijo...

Cuánto me alegra tu visita, Margot. Tus palabras siempre me animan. Magritte consigue despertar todas esas sensaciones y emociones al desarrollar su concepto de la luz. De un modo que, bajo mi punto de vista, es único y maravilloso. Un abrazo grande para ti.

compensatoria dijo...

La angustia
a medio camino entre la realidad y el sueño
la luz
el cielo azul turquesa salpicado de nubes
siluetas recortadas
sensación de irrealidad
árbol que asciende contra las llamas
quietud serena
la tarde
que se va
el amanecer
que no llega
las nubes
guardan el sueño de los que duermen
negro sobre el azul,
rojo, verde y violeta
la vida se suspende.
pura poesía

cristal dijo...

No se puede negar que te lo has currado en ese ejercicio de pasar a verso el texto que había escrito. Está claro que también se puede leer así. Amigo Compensatoria, le contrataré de traductor de vez en cuando. Gracias por su voluntaria aportación a la poesía.