domingo, 11 de enero de 2009

NIEVE EN MI CIUDAD


Esta mañana he sentido de nuevo el crujir blando bajo los pies, la blancura intacta que violaba la huella de mi calzado. Mi ciudad ha amanecido coronada por el manto blanco del silencio. Las nubes tenían esa quietud pálida que precede al vuelo de los copos, a esa mansa emisión de agua estrellada que todo lo cubre, que todo lo calma. Como granos de arroz volaban los copos que aterrizaban en mis pestañas para quedarse. He abrazado el aire frío de la mañana mientras caminaba sin rumbo, un poco perdida en este amanecer de enero tan confuso. Ya no es Navidad, aunque la estampa que me rodeaba la hacía aún presente, y he sentido entonces la nostalgia de otros tiempos perdidos y la huella en la memoria que dejaron. La primera vez que subí la persiana y el mundo se había vuelto blanco, y los ojos estaban allí, detrás del cristal para contemplarlo.

20 comentarios:

Luis Antonio dijo...

El problema de recordar los buenos momentos del pasado es ése: provocan nostalgia y, a veces, hacen llorar.

Groucho dijo...

ESTE AÑO EN MADRID DISFRUTAIS Y MUCHO DE LA NIEVE.
Y YA SE SABE AÑO DE NIEVES AÑO DE BIENES. FELICIDADES.
BESOS...

cristal dijo...

Tampoco es que sean buenos recuerdos, Luís Antonio. Son los ojos inocentes, asombrados, llenos de magia que se abrían a los descubrimientos, lo que me produce nostalgia. Un abrazo para ti.

cristal dijo...

La nieve en las ciudades tienen dos caras, ya se sabe. He querido reflejar la más bucólica, la otra ya la conocemos por los medios de comunicación. Felicidades a ti por tu ingenio, tu sentido del humor y tu buen rollo, Groucho. Más besos

Elisa dijo...

Mientras esa mujer hacía crujir la nieve con sus zapatos, una 30 años más jóven daba saltitos para poder llegar al banco sin calarse los tobillos...No lo consiguió, así que intentando salvar una gripe...decidió sacar sus alas y echarse a volar.
Un besazo muy fuerte para esa estampa que me hubiese gustado ver a tu lado, la sierra está preciosa!!! ;)
Muchos besitos

cristal00k dijo...

La nieve siempre tiene una pátina de magia que me has transmitido ¡tan bien!.Me han dado ganas de ir a pisarla contigo.
Un abrazo energético tocaya.

cristal dijo...

La otra cara de la moneda, Elisa. No es lo mismo empaparse de agua helada, que ver la nieve a través del cristal de una ventana cerrada. La belleza bajo mi punto de vista es aquello que complace nuestros sentidos y no nos causa molestias, pero a veces está ahí y es gratis. Mil besos para ti

cristal dijo...

Gracias por tu abrazo y tu energía, tocaya. Me viene muy bien con todo el frío que está haciendo. Más para ti

Elisa dijo...

No no...bajo tu punto de vista y el mio, donde esté ver una nevada calentito desde casa...que se quite cualquier otra cosa. Vamos! sufrimientos y masoquismos...los justos. Un besazo, Por cierto...te invito a mi blog para que leas mi últimas entradas -si quieres- ( Nuestra única Intifada, El poeta eres tú, Yo también tengo mi polaca, Lo que me regalaron unas motas de polvo...)

Ser buenos...¿eh? que os estoy vigilando ;)

BRILLI-BRILLI dijo...

Que bonito y que agradable es disfrutar la nieve detrás de una ventana,y si es con una buena compañia mucho mejor!
Besos

cristal dijo...

No te quepa la menor duda Brilli-Brilli, la compañía lo es casi todo y a falta de humanos un gato en el regazo tampoco está mal. Besos para ti.

Elisa dijo...

Te agradezco mucho todos tus comentarios en mi blog. Es un placer que puedas leer todas estas cosas que escribo a diario...
Gracias por ser tan positiva y animarme!!
besos

cristal dijo...

Gracias a ti, cielo, que me animaste a entrar en este mundo tan apasionante. Besitos.

Tu blogamigo de verdad dijo...

Me encanta la nieve y el sentimiento que trasmites de sentirla en el rostro y en el alma...

Te seguiré...

Antón Abad dijo...

Es un bonito espectáculo la nieve en los parques, luego está la faceta deportiva impuesta; ya que el ayuntamiento se ahorró un dinerillo en sal, podría haber comprado cascos y "culeras" (versión posterior de las rodilleras), o palos de hockey sobre aceras para el numeroso equipo madrileño.

cristal dijo...

La otra cara de la moneda es sufrir y padecer en carne propia las inclemencias del tiempo, no me cabe la menor duda, y lo poco preparadas que están nuestras ciudades para hacer frente a cualquier situación meteorológica que se salga del guión. Pero no cabe duda que es hermosa la nieve a través del cristal. Gracias por tu visita, Antón Abad.

Caronte dijo...

Me encanta la nieve. Me gusta el paisaje que deja, todo blanco... Un color que transmite tantas cosas y que está relacionado sobre todo con una: la paz. En estos días es una palabra que se dice muy bajito pero al menos hay que escribirla con frecuencia para que nadie se olvide de su significado.

*Muchas gracias por visitarme, es un placer leerte. Con tu permiso, me hago "okupa" de tu blog, al que entraré siempre que pueda. Un saludo :-)

Margot dijo...

La nieve vista en plan bucólico, es como un pequeño milagro de la Naturaleza, pero para quienes la sufren a diario y han de continuar con sus ritmos de vida, a pesar de...., pues, no opinan lo mismo. Es lógico.

A mí personalmente, no hay nada que me guste más que... ver llover, o, nevar desde el otro lado de una ventana, en un refugio de montaña, al calor de un vigoroso fuego y, con los relojes congelados... Con leña y comida, no tendría problema en quedarme incomunicada por una temporada... que el mundo se olvide de mí, y a descansar, que son dos días.

Muchas gracias, Cristal, por pasarte por mi blog. Por visitarme y añadirte a la lista de amigos seguidores. Y, perdona el retraso de mi visita.

Un abrazo..

cristal dijo...

Sí,amigo Caronte,la paz es hoy más que nunca necesaria en todas partes. Me alegro de tu visita, pásate por aquí cuando quieras. Un abrazo

cristal dijo...

Gracias a ti Margot por tu visita, me alegra compartir sensaciones contigo. Seguiremos en contacto. Un abrazo